Nos hemos reunido como diez monitores para preparar una jornada de iniciación al montañismo para chavales de 12 y 13 años, os podéis imaginar como están con esa edad.
Llegamos al destino y todavía teníamos que caminar como unos veinte minutos montaña arriba hasta llegar a una abertura en la que desemboca como un riachuelo pero estaba sequillo solo pasa agua si llueve así que es un buen lugar para hacer el montaje que íbamos a realizar.

Esto eran las seis de la mañana, nos cargamos como burros con cuerdas y demás utitensilios para montar lo siguiente, un rapel, dos guias de escalada y una super mega extra tirolina, todo sin contar que era las seis de la mañana, sin apenas luz teníamos tres lamparillas de esas que se ponen en la frente, el resto lo hizo la luna pero aun así pisamos bastantes charcos y esto me hizo una gracia, con el puto frío que hacía.
Se prepara todo y algunos se bajan al colegio donde tenían que ir a recoger a los chavales y nos vienen como una hora después algunos cantando, otras gritando "aaaaaaaah que me caigo" digo "ya verás como nos vienen algunas chupa-chup" y efectivy wonder, joder que pintas me traían tres niñitas, una con botas de esas de pelo que se le enganchaban en los matorrales, otra con el collar de Marge Simpson y otra con su pelo que creía que acababa de salir de la peluquería.
La actividad consistía en; hacer el rapel, hacer la escalda, tirarse por la tirolina eeeeeeeee iniciación al senderismo, pero con la "dificultad" de que iban en grupos de tres, les daba un mapa para que se orientasen y durante el circuito tenían que hacer diferentes pruebas, una no se cual era por que algunos chavales la escondieron "muy graciosos ellos", otra de tiro con arco, en otra se tenían que pintar y realizar un baile indio y otra de dos adivinanzas, por cada prueba hecha tenían bonificaciones de tiempo desde la primera actividad que era el rapel hasta la última.
Bueno decir que los chavales cuando se fueron estaban de lo mas contentos, me parece a mi que algunos no sabían donde iban, si a la montaña con su comida como cualquier otra excursión pero no esto.
Y yo decir que también me fui muy contenta por que tenía ya ganas de hacer algo y esto ha sido lo mejor, además de muy satisfactorio, así que no me voy a quejar de mis dolores de espalda por la carga, ni de las agujetas, ni del cansancio físico que tengo en general.
Estas cosas no nos las hacían a nosotros en cole, no es justo.