Herramientas: Un coco, un martillo, un destornillador, un vaso y una alemana asombrada con los ojos como platos para que te sujete al susodicho.
Primero; sacarle el agua, se le dice a la alemana que te lo aguante, con el destornillador se le hacen dos o tres agujeros dándole unos toques con el martillo en la parte superior para hincarlo.
Segundo, se vuelca el coco encima del vaso, como no sale el aguilla. Una recomendación es guardar ese líquido para después regarlo por encima, se conserva mejor.
Tercero; darle unos golpecitos (mas bien martillazos) para que se parta es fácil, lo difícil es pelarlo, la coraza que lo envuelve esta jodidamente dura, y encima la piel está adherida de una forma que no se puede desprender. ¿Solución? Mas golpecitos (mas martillazos), eso si con mucho cuidado de no querer hacerse el chulito intentándolo con las manos, la coraza suele ser peligrosa, queda en forma de astillas las cuales te las puedes jincar tu, que es lo que me ha pasado a mi, tengo un par de heridas bien majas.
Cuarto; comerlo.

Y esto, es, to, es, todo amigos.........


